SINCERO DESEO DE AYUDA. El paciente asume que el alcoholismo es una enfermedad crónica. Deja de beber. La dicen que la enfermedad se puede superar. Le ayudan a evaluarse. Comienza a preocuparse por su salud. Se abre la esperanza de la recuperación. Disminuyen los miedos la futuro. Pensamientos realistas. Desaparece el deseo de huir. Se normaliza el sueño u el descanso. Se va adaptando a las necesidades familiares. Desarrolla nuevos interés. Abre nuevo círculo de amigos estable. Aumenta el control emocional. Apreciación de valores. Primeros pasos en la estabilidad económica. Confianza en el trabajo. Cuidado del aspecto personal. Satisfacción con la sobriedad. Reconocimiento y racionalización. Se abre una nueva vida esclarecida e interesante. RECUPERACION.